| marta's profileEl patio de MartaPhotosBlogLists | Help |
|
November 19 EstánMmmmmmmmm, ........ no, así exactamente no.
La escena era distinta. La de siempre: desnucándome por la ventana de la buhardilla buscando entre los cachitos de nubes color gambarrosa un hueco donde pudiera atisbar algo. Y no, no vi ninguna. Tampoco aguanté mucho, la verdad.
Por un momento me sentí idiota (pero poco tiempo, que una tiene últimamente el ego pelín subidito a base de duros entrenamientos mentales).
Así que me fui a ver la peli saltándome mis normas que no me dejan -no me dejo- ver películas interminables en A3, donde los anuncios me permitirían levantar la muralla china a mi solita.
La semana pasada tenía entre manos un libro que era un coñazo. Esa tarde prometí a los enanos ir a nuestro parque y cogí "Crepúsculo", un libro que nunca quise leer, que compré a mi guardaespaldas (lo es, snif, lo parece, mi metroyanosécuántoslleva..., es otra historia) junto con los demás, y me enganché. Al libro, a la historia, a los protas, al sueño .....
Porque después de leer las críticas (novelucha/peliculucha para adolescentes, floja, estúpida y tonta) quise ver la peli el martes.
Y me dormí sonriendo. Creyendo en la metáfora que encierra ese libro, que si no lo has leído, pues te da igual, y si lo has leído, seguro que no has leido lo mismo que yo. Porque leí la historia que hoy me gustaría vivir, de magia y esperanza, de inmortalidad de las sensaciones que nos hacen sentirnos vivos y que van desde la confianza ciega en el otro, hasta el compromiso no sólo con los pactos de convivencia con el resto de los mortales -o no mortales-, el sentirte bien con tu diferencia queriendo ser diferente, queriendo ser igual siendo tú. ....
(Sí, bueno, el efecto colateral es la melopea mental que me ha creado).
Y me desperté a gritos.
Sus ojos fríos fijos en mi cara.
Su tacto ya no tan suave por el paso del tiempo.
La sorpresa de encontrarle apoyado en mi almohada.
Con más mierda que el rabounavaca porque hacía tiempo que no lo veía, tras habitar en las oscuras profundidades de los mil sitios que tengo en mi casa para guardar juguetes.
Era el perro de peluche que fue de mi hijo mayor y que ahora adoptó Fita, quien se había metido en mi cama no sé a qué hora mientras la abajo firmante soñaba con ver estrellas.
Y ahora están aquí .....
La realidad es demasiado dura a veces como para que yo quiera permitirme el lujo de no soñar.
Es que es éso, que no quiero dejar de hacerlo.
(Gracias, J. por ayudarme a buscarlas dentro de mí
Comments (13)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://elpatiodemarta.spaces.live.com/blog/cns!39951CCB6198189!7436.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|